IDENTIDAD SOCIAL

 


Difícil hablar de esto sin hablar de mil cosas, así que intentaré no desviarme demasiado aunque no prometo nada.

 ¿Qué es ser Español o Leonés? ¿Qué es ser trabajador o empresario o emprendedor? ¿Qué es ser de derechas o de izquierdas? ¿Qué es ser del Madrid o del Barça? ¿Qué significa ser contemporáneo, o moderno, o de la generación "x", etc.?... incluso... ¿Qué es ser hombre o mujer, viejo o joven?

 Prácticamente seguro que al menos uno de los aspectos por los que te he preguntado forman parte de tu concepto de identidad.

 El concepto más descriptivo o etimológico de "identidad" incluiría fácilmente cualquiera de los aspectos mencionados o todos ellos, ya que, de alguna forma, la identidad, aquello que nos identifica como únicos no deja de ser, descriptivamente hablando, una suma de factores que se dan sólo en mí y en nadie más. El problema, es que aquello que consideramos identitario tendemos a defenderlo con uñas y dientes, como suele ser reacción a cualquier ataque al ego (hogar de la identidad), por la habitual confusión conceptual con la que vivimos que equipara el símbolo con la esencia. Me explico: Sea lo que sea que signifique ser madrileño, es algo que supuestamente soy y que, si me lo creo lo suficiente, defenderé con uñas y dientes ante cualquier comentario peyorativo así como trataré de que se le de el mayor valor posible socialmente porque yo lo soy, aunque en realidad, ningún ataque al concepto, al símbolo, tiene el poder por si mismo de cambiar en modo alguno quien soy yo. Mantenerse en la superficialidad y el simbolismo de la identidad, es sin duda una de las grandes fuentes de sufrimiento de la humanidad.

Hay un ejercicio-metáfora muy ligado al mundo del coaching que consiste en coger un billete de 50€ por ejemplo y preguntar a alguien si lo quiere, en principio, el billete tiene un valor y la persona lo querrá, después se coge el billete, de arruga y se le vuelve a ofrecer, la persona entiende que el valor sigue siendo el mismo y lo sigue queriendo, después se vuelve a arrugar, se pisa a incluso de puede romper algo, y la persona entiende que sigue teniendo el mismo valor y seguiría queriéndolo (aunque seguramente es el primero que usaría para pagar algo y así deshacerse de él, pero eso es otro tema). 

El concepto identidad podría ser algo parecido al valor del billete, es ajeno a las agresiones a menos que quieras que no lo sea, a menos que seas tú quien lo daña, sin embargo, saber quienes somos es algo huidizo y muchas veces difícil de conocer, o quizá de comprender. Saber quienes somos es una necesidad vital, si bien, es un proceso continuo y profundo que lleva su tiempo y al que posiblemente nunca llegamos del todo, ya que también somos en quienes nos construimos y a medida que nos acercamos, también cambiamos... y es por esto que, en una sociedad de consumo, del imperialismo de lo inmediato, lo fácil y lo superficial, del bombardeo de información y desinformación, en la sociedad del robo del tiempo propio efectivo absoluto, la tan necesaria necesidad de identidad, se nos pierda entre las manos y la busquemos entre tanta mierda..

... Y entonces llega alguien y te dice que al haber nacido en el país vasco, y/o tener una pocas generaciones nacidas allí, has heredado una cualidad identitaria fruto de miles de años de historia y aislamiento cultural, nunca contaminado, que forma parte esencial de quien eres. Muy por encima de tu condición de odontólogo de vocación (por ejemplo) está tu condición de vasco, y por ser condición esencial de quien eres, estarás más a gusto rodeado de vascos (si se sienten vascos, claro), ya sean todos fans de la calceta, viejos , niños o ricas herederas, que entre apasionados de la odontología que son de Madrid.

 Amén de algunas excepciones, no ajenas a lo social, pero sí de una sociedad más íntima, como la familia, como "ser un Ordoñez", sin dedicación a saber, conocer y entender quien eres, se te ofrece la oportunidad de explicarte y entenderte en base a tópicos como "soy vasco", "soy del atletic", "soy de izquierdas", "soy feminista", "Soy hombre", e incluso y como no, "soy odontólogo".

 --- Y es que, a medida que vayas formando tu concepto de identidad a través de lo que te ofrecen externamente, más soldados tendrán quienes esconden intereses detrás de esas falsas identidades para defender sus propios intereses (es posible que sus intereses favorezcan también los tuyos, pero créeme, eso no importa, si no lo hacen o termina por no hacerlo, les da igual).

 Hay un mundo muy poderoso al que le interesa que no tengas NPI de quien eres para poder venderte una idea de quien eres que les favorezca, un mundo al que le interesa que te agobies por el trabajo, los hijos, la próxima ley del tabaco, la reforma viaria, el calentamiento global, etc. etc. etc. (cuantos mas frentes y mas atomización, mas fácil que te despistes entre todo o que te centres en algo atomizado y que no genera mayor riesgo). Un mundo que te va a ofrece soluciones fáciles a entender quien eres porque si les compras su identidad te convertirás en su soldado. Un mundo al que no le interesa quien eres, sino que estás dispuesto a hacer por su "causa".

 Encontrar o entender quién o qué eres, no es fácil, es un proceso, entre otras cosas porque antes de nada y después de todo somos proceso, cambio, evolución y movimiento. Lo que concebimos como identidad es algo a lo que intentamos agarrarnos para darnos sentido a nosotros mismos, algo esencial y constante si bien, es en realidad algo que construimos con nuestras decisiones y experiencias y, a medida que nos dejamos llevar en esa construcción, mas esencia propia perdemos en favor de la de otras personas e intereses, y más veces llegaremos a las famosas crisis de identidad (las de los 30, los 40, los 50, etc.)... y mas veces nos frustraremos y nos perderemos y tenderemos a aceptar la mano del próximo que nos explique quienes somos, pero de nuevo únicamente para favorecer sus intereses.

 La identidad es motor y cabeza, el "-ista" es rueda y seguidor. Plantéate que tantos "-istas" como creas que te defienen, son tantos "-Ismos" como te alejan de quien eres (egoíosta-egoísmo; nacionalista-nacionalismo; feminista-feminismo; socialista-socialismo; ...).

 Lo sé, algunos lo hacen tan bien, que hasta te cambian el nombre para despistar y por ejemplo, en el cristianismo o el catolicismo, no hay cristianistas o catolicistas, hay cristianos y católicos, que no necesitan ir a favor de nada porque ya simplemente son esencialmente eso.

 Sin duda, el contexto social y temporal donde nos desarrollamos tiene una fuerte influencia en quienes somos y/o cómo nos conformamos, pero... ¿acaso es definitorio? ¿No hay gentes más afines a quienes somos en otras épocas y espacios que aquí al lado y ahora? ¿No hay gentes viviendo realidades casi idénticas y generando identidades muy distintas?

 Si no dejas tiempo a saber y crear quien eres, eres suyo.

Lo bueno; que como todo lo digo desde la ignorancia, todo esto es mentira y seguro que ni crisis de identidad ni nada, ni luchas por valores de otros, ni tendrás pérdidas de cosas importantes para ti, ni nada... y si es así, seguro que es por otra cosa.

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